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La avena es una planta anual de la familia de las gramíneas. Sus tallos son erectos, llenos de nudos, y alcanzan un metro de altura. Las hojas son de una textura áspera. Las flores se disponen en pequeñas espigas con formas piramidales. Los frutos son rojizos y tienen sabor dulce. Se utilizar para obtener harina, de alto valor nutritivo y es apta para preparar múltiples platos, especialmente para niños y ancianos. Toda la planta se utiliza como forraje para ganado. En muchos países, también se la emplea en la preparación de whisky y cerveza. El nombre científico es Avena sativaa. En inglés se llama common oat, en francés avoine, en italiano recibe el mismo nombre que en español y, en portugués, aveia. Se siembre por semillas. Existen diferentes variedades para las distintas estaciones del año. Todas son muy resistentes y se adaptan a todo tipo de suelo. Es un alimento de alto valor nutritivo por su contenido de vitaminas y minerales. Tiene muchísima grasa vegetal, siendo uno de los cereales que más tienen. Aporta gran cantidad de energía, por lo que es recomendad para personas que tienen mucho desgaste energético, como deportistas, estudiantes o personas que están bajo estrés constante. Por esto mismo, es muy recomendable consumir avena en el desayuno, así uno puede obtener energías para todo el día. Es indicada para personas que quieren bajar de peso, ya ayuda a eliminar grasas y aporta energía útil. Está indicada para casos de dispepsia, exceso de ácido úrico, diabetes, y colesterol elevado. Tiene abundaste fibras que facilitan la digestión y regulan el funcionamiento de los intestinos. Tiene, además, efectos diuréticos. Se puede preparar una infusión contra el exceso de ácido úrico, hirviendo un puñado de paja de avena triturada, en un litro de agua, durante veinte minutos. Se bebe varias tazas durante el día. Como diurético, se hacen hervir tres puñados de avena en un litro y medio de agua, hasta que el líquido se reduzca a un litro. Se toma distribuido durante el día. Para ayudar al buen funcionamiento de los intestinos, se hacen hervir 50 gramos de avena pelada y limpia en un litro de agua. Se deja que el líquido se reduzca a la mitad. Se filtra y se endulza con miel, se deben beber varias tazas diarias. Para dolores reumáticos, se hierven dos puñados de harina de avena en un poco de vinagre. Se coloca esta pasta en una gasa y se aplica en el lugar afectado.
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