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Siempre es importante seguir determinadas pautas para que las cocciones salgan más saludables. No obstante, el éxito de las comidas también depende del material con que están fabricados los utensilios a utilizar, dado que elementos como el aluminio, pueden contaminar las preparaciones.
Para que los elementos conserven mejor sus nutrientes. Existen algunas variantes a la hora de cocinar los alimentos, para lograr un máximo rendimiento de sus nutrientes. Hay que tener presente dos principios básicos, a fin de determinar cual es la cocción más conveniente y qué tipo de alimentos es posible combinar. 1.- Diferenciar los alimentos dependiendo del grupo al que pertenecen (cereales, porotos, diversos vegetales, etc.) 2.- Determinar para qué tipo de preparado es que se desean aplicar los alimentos. Entre los más utilizados tenemos los siguientes: Al vapor. Se utiliza para cocinar diversos vegetales (zanahoria, nabo, coliflor, zapallo) para esta finalidad se utiliza un vaporín (en lo posible de acero inoxidable) que tiene una forma similar a la de un abanico. Consejo: -Si lo desea conserve el líquido resultante de la cocción ya que concentra gran cantidad de vitaminas y minerales. -Para que los vegetales se cocinen al mismo tiempo, corte en trozos pequeños y parejos aquellos que son de mayor dureza, y en rodajas más grandes los que son más tiernos como por ejemplo la papa (patatas). Beneficios: Es una cocción relativamente rápida y muy saludable. Hervido. Es una de las cocciones más comunes. Consiste en cocinar los vegetales en abundante agua y fuego mínimo, hasta que estén tiernos. Consejo: -No hierva las hojas de acelga junto a otros vegetales. Cúbralas con abundante agua y déjelas cocinar, por un tiempo prolongado, para que expulsen los oxalatos de calcio que poseen. Luego retírelas de la olla, exprímalas bien y deseche el líquido resultante. Escaldados. Consiste en colocar agua hirviendo en un recipiente, agregar sal marina e introducir los cabos de los vegetales. Dejar que se cocinen durante 15 o 20 segundos y luego incorporar las hojas, cocinándolas por menos tiempo. Beneficios: Es una buena forma de acelerar la cocción de las hojas de los vegetales. Frituras. Este tipo de cocción no debe utilizarse en forma frecuente, conviene reservarla para días especiales y muy de vez en cuando. Beneficios: Si se está cocinando una preparación salada lo ideal es acompañarla con una ensalada de nabo, daikon (rábano japonés) rallado grueso, jugo de limón y salsa artesanal de soja. De esta forma se protege el hígado, gracias a que una de las propiedades del nabo es apropiarse del aceite y expulsarlo del aparato digestivo, evitando que penetre en la corriente sanguínea. Asado. Los vegetales a la parrilla, constituyen la esencia de la simplicidad. También pueden asarse en el grill del horno hubo en la barbacoa (parrilla con ruedas). Beneficios: Al distanciar la cocción de los alimentos, evita que los vegetales se contaminen con otros gustos y permite que la grasa disuelta de la carne, caiga fuera de las brasas. Salteado. Se puede realizar en el wok (especie de sartén de origen chino). Permite la preparación de vegetales y carnes cortados en pequeños trocitos. Beneficios: Se logra un preparado crujiente, colorido y que conserva gran cantidad de vitaminas y minerales.
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