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Así como lo es la cebolla, el tomate es el ingrediente más utilizado en la cocina. Hay algunas especies de tomates que contienen pequeñas dosis de veneno, razón por la cual se cree que nuestros antepasados no cultivaban ni ingerían tomates. Las hojas de la tomatera tienen algunas sustancias toxicas y si son ingeridas pueden producir trastornos estomacales muy fuertes, también hay personas que no pueden consumir su cascara porque no la pueden digerir. Son originarios de América del Sur, al principio se llevaron a Europa tomates amarillos que no fueron muy bien recibidos, eran utilizados para adornar los jardines. Recién en el siglo XVIII fueron introducidos los tomates rojos en Italia y para mediados del siglo XIX, se cultivaban ampliamente por toda Europa donde se comían crudos o cocidos. Hay muchísimas variedades de tomates, de diferentes formas y tamaños. Tomates Cereza o cherry: son pequeños y delicados, tienen un sabor dulzón, se utilizan en ensaladas y para decorar los platos. Tomates ciruela: son muy sabrosos y con menos semillas que la mayoría de los tomates, son cultivados en Italia y son los más indicados para cocinar. Tomates Redondos: son los más comunes y son utilizados para ensaladas o hacer dulces. Tomates amarillos: son iguales que los rojos, pero de color amarillo, se pueden utilizar de igual forma. El tomate se puede conservar fresco dentro de la heladera no por mucho tiempo, se venden también tomates secados al sol que es una buena forma de conservación y tienen un distinguido sabor. También se comercializa en purés, salsas y dulces, enlatados o enfrascados. El tomate tiene pocas calorías, está compuesto principalmente por agua. Es una fuente importante de vitamina C, y vitaminas del grupo B. Tiene minerales como el potasio y el magnesio, que equilibran el sistema nervioso. A pesar de que la cascara tenga una cantidad importante de vitaminas, muchos especialistas recomiendan quitársela porque puede resultar indigesta o caer mal al hígado. Para que el tomate sea más sabroso, lo ideal es dejarlo madurar en la planta. Cuando se compra en tiendas no suelen tener mucho sabor porque los que son recolectados a gran escala, suelen cosecharse verdes para que sea más fácil transportarlos y no se echen a perder en el camino. Lo mejor es, si se puede, cultivarlos uno mismo en la huerta de su hogar. A la hora de comprar tomates en la verdulería hay que tener en cuenta que la parte verde superior sea frondosa y de buen aspecto, esto garantiza la buena calidad del tomate.
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