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La coliflor es un miembro de la familia de la col. Como todas las coles, la coliflor es muy sensible al exceso de cocción. Una coliflor adecuadamente cocida tiene un sabor agradablemente fresco, pero cocida en exceso se vuelve gris y blanda hasta el punto de resultar incomestible, con un persistente y desagradable sabor a cosa rancia. A los niños a menudo les gusta la coliflor cruda, aunque no suele ser su plato favorito cuando se la sirven cocida. Se cree que la coliflor es originaria de China, de donde pasó al Oriente Medio. Los moros la introdujeron en España en el siglo XII y desde allí llegó hasta Inglaterra siguiendo las rutas comerciales más tradicionales. El tamaño de la primitiva coliflor era de una pelota de tenis, pero gradualmente se han ido cultivando variedades cada vez mayores hasta llegar al tamaño hoy habitual. Actualmente, las coliflores enanas vuelven curiosamente a estar de moda. Las coliflores que se encuentran normalmente en las verdulerías son de color verde, y ocasionalmente de color morado. La variedad morada se cultivaba originariamente en Italia, pero poco a poco ha ido siendo incorporada por otros muchos horticultores. Tienen un aspecto agradable e insólito, pero por lo demás son muy parecidas a las coliflores de color blanco. Las variedades de coliflores enanas están actualmente disponibles en muchas verdulerías, lo mismo que las coliflores pequeñas de color blanco. Rumanescas: estas verduras de color verde o blanco parecen un cruce de brócoli y coliflor, pero están mucho más emparentadas con estas últimas. Su sabor es muy parecido la de la coliflor, pero dado que son bastante pequeñas, es menos probable que sean excesivamente cocidas, por lo que retienen con más facilidad su excelente sabor. Broquiflor: es un cruce entre el brócoli y la coliflor, y parece una coliflor de color verde claro. Tiene un sabor mucho más suave, pero tiene que cocerse y prepararse del mismo modo que la coliflor normal. Las coliflores son una fuente importante de potasio, hierro y zinc, aunque el proceso de cocción reduce las cantidades de estos elementos. También es una buena fuente de vitaminas A y C. En óptimas condiciones, una coliflor es de color blanco cremoso con las hojas exteriores rizadas en forma de flor. A la hora de comprar las cabezuelas no tienen que tener manchas ni zonas negras o descoloridas, y las hojas externas tienen que tener un aspecto fresco y sano. Se pueden conservar en la heladera pero por no más de dos días. Para cocinarlas lo mejor es hacerlo al vapor, y no dejarlas mucho tiempo, a penas se ponen tiernas ya están listas.
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