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Las hojas de berro son probablemente las que tienen un sabor más característico entre todas las hojas de ensalada, hasta el punto de que un puñado de berros es todo lo que se precisa para dar un poco de animación a una ensalada verde algo sosa de sabor. Tiene un sabor crudo muy peculiar, que recuerda algo a la pimienta al tiempo que es ligeramente picante, lo cual, junto al color verde brillante de sus hojas, hace de ellos uno de los ingredientes más populares para usar como guarnición. Los berros, como su nombre sugiere (berro de agua) crece en el agua. Necesita cantidades abundantes de agua para prosperar y en realidad solamente se cría bien cerca de manantiales de agua fresca en las colinas de caliza. Los primeros viveros de berros se cultivaron en Europa, pero en la actualidad es una verdura que se cultiva en todo el mundo. El berro de invierno o berro de tierra se cultiva a menudo como una alternativa al berro de agua, cuando no hay cantidades suficientes de éste. Se parece a una forma de robusta del berro normal y de hecho tiene un sabor muy parecido, con un toque muy característico a pimienta. Se usa como ingrediente de sopas y ensaladas. Los berros tienen muchos nutrientes, son muy ricos en vitamina A,B2, C, D y E, por lo que los hace ideal para incorporarlos a la dieta. También son ricos en calcio, potasio y hierro, y aportan igualmente cantidades significativas de sales de sulfuro y cloruro, por lo que son buenos para la formación ósea, la contracción muscular, equilibrar el sistema nervioso, levantar las defensas, etc. Al momento de comprar, hay que adquirir solamente berros que tengan un aspecto magnifico, cuanto más verdes y grandes sean las hojas, es mejor. Evitar aquellos que tengan hojas marchitas o amarillentas. Se pueden guardar durante varios días en la nevera o, aún mejor, metidos en remojo en un bol con agua fría en un lugar con poca luz. Para prepararlos hay que eliminar las hojas amarillentas y descartar los tallos que sean demasiado gruesos para ser utilizados en sopas o ensaladas. Se pueden añadir ramitas de berro a cualquier ensalada mixta. Para hacer sopas y purés, se puede moler el berro crudo o ligeramente cocido con caldo, leche o agua. La cocción destruye algunas de las sustancias nutritivas que contiene, pero así tiene un sabor menos áspero al paladar, manteniendo su característico sabor a pimienta.
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