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La valeriana es una planta perenne que puede medir entre 20 y 120 cm de altura. Su tallo es recto, totalmente hueco, y se ramifica en el extremo superior. Sus hojas son opuestas, divididas en segmentos con forma de lanza, con bordes dentados. Produce pequeñas flores de color blanco rosáceo. Con fines medicinales se utilizan el rizoma y las raíces, tanto frescas como secas. La valeriana crece de manera silvestre en condiciones y terrenos húmedos. Se multiplica por división de las raíces, pero también puede plantarse con semillas en la primavera. El nombre de la valeriana proviene del latín valere, que significa “estar bien”. El médico griego Dioscórides lo llamó fu, por su desagradable olor. En la edad meda, se la empleó contra la epilepsia y se podía encontrar en todos los monasterios y palacios de Europa, como parte del arsenal de hierbas medicinales. Es considerada uno de los mejores sedantes y relajantes naturales, alivia la ansiedad y ayuda a bajar la presión arterial. Es indicada para situaciones nerviosas y tensionantes, insomnio, jaqueca y dolores de cabeza. Además, alivia los espasmos musculares y ha sido muy empleada en casos de epilepsia, además de ser recomendable en períodos menstruales. Se considera también que tienen propiedades vermífugas, es decir, actúa como expulsora de lombrices intestinales. Externamente se la usa para la curación de llagas y heridas. Se puede preparar una infusión para aliviar el agotamiento nervioso, picando y mezclando 50 gramos de raíces de valeriana, 50 gramos de hojas de menta y 40 gramos de flores de manzanilla. Hervir una taza de agua caliente y verter una cucharada de esta mezcla. Filtrar, endulzar con miel y beber caliente. Se utiliza como sedante y para combatir el insomnio, hirviendo 8 gramos de raíces frescas de valeriana en una taza de agua. Filtrar y beber por la noche antes de acostarse, sola o endulzada. Una buena infusión par la jaqueca se consigue hirviendo un litro de agua y preparando una infusión con 20 gramos de valeriana, 35 gramos de diente de león, 10 gramos de hojas de limón y 10 gramos de menta. Filtrar y beber sola o endulzada. También se puede hacer una preparación para los cólicos y dolores intestinales. Hervir 30 gramos de valeriana en un cuarto litro de agua, durante un minuto. Dejar diez minutos en reposo, filtrar y emplear el líquido en forma de lavativa. También se puede utilizar para agregar al agua en baños de inmersión, con efecto sedante y fortificante.
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