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- Estrategias para transmitir serenidad en momentos difíciles - Quien no recibió un llamado desesperado de un amigo o un familiar que sólo quería hablar y que lo contuvieran. En esos momentos, hay que armarse de paciencia y ponerse en el lugar del otro, para poder entenderlo y aconsejarlo de manera propia. Contener, es un arte. Por qué? muy simple. No todos están preparados para escuchar los problemas ajenos y mucho menos, para ofrecer opiniones, plantear los hechos de forma objetiva o simplemente tener la paciencia necesaria para oír, sin brindar nada más, que la propia atención. Sin embargo cuando a nosotros nos sucede algo, vamos por la vida buscando que nos reconforten y nos ayuden a superar nuestro dolor, por eso, de la misma forma que reclamamos apoyo, debemos aprender a darlo. Algunas reglas que nos pueden ayudar. Escuchar. Esta es la regla más importante cuando alguien está angustiado, lo que más necesita, es que le presten atención a lo que está contando, ya que generalmente, tiene la sensación de que nadie lo entiende o que su problema es incomprensible para el resto de los mortales. Por eso es importante dejar hablar y al momento de emitir un comentario, pensar de acuerdo a cómo está el otro y no a nuestras necesidades. No descalificar ni hacer comentarios destructivos. Por más que un amigo, por ejemplo haya sido víctima del peor atropello por parte de la pareja, por ejemplo, no contribuya con frases negativas. Esto sólo le provocaría más dolor y resentimiento, trate de ser imparcial. Inducir a la reflexión. Cuanto más se desahogue la persona y se explaye, más le servía para entender, qué es lo que le está pasando, por eso, lo mejor es preguntar acerca de lo que está sintiendo o porqué considera que esta sucediéndole eso. Siempre es importante recordar que una persona en crisis, por momentos, puede perder la objetividad, por lo cual se vuelve incapaz de pensar con coherencia. Tener paciencia. Es muy común que el que está atravesando un mal momento, se enoje con quien más lo quiere. Por eso, si al hacer un comentario demasiado sincero, nos transformamos en el blanco de su olor, debemos dejarlo pasar y pensar que está canalizándolo de la única forma posible. Una frase apropiada para estos momentos, puede ser "yo no soy el problema, simplemente estoy tratando de ayudar." Devolverle la confianza. Cuando nos pasa algo malo, cómo nos sentimos?. Los peores. Por eso, ante la desesperación o la tristeza de un amigo, lo mejor es darle una caricia a su autoestima. Alabe sus virtudes y hágale ver lo capaz que es. “Escuchar que tienen un concepto elevado de nuestras capacidades, es la mejor medicina contra el desánimo”.
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