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Para conectarse con nuestras emociones y sentimientos genuinos, es preciso separar las experiencias emocionales de las experiencias mentales, aprender a controlar los sentimientos y desterrar aquellos, que no produzcan en nosotros vibraciones positivas. Siguiendo unas pequeñas indicaciones, paso a paso, es posible al cabo de poco tiempo que las emociones negativas vayan alejándose y así poder alcanzar el equilibrio de nuestras emociones. 1. Separar los pensamientos de las emociones. Lograr separar y controlar los impulsos emocionales, de los pensamientos más elevados, requiere una continua auto observación y un análisis mental, de lo que son las emociones que estamos experimentando. Para ello, usted deberá realizar un estudio exhaustivo de lo que son sus emociones y de lo que son sus pensamientos. Analice sus momentos de alegría, de coraje, de nostalgia, de nervios, de temores y confróntelos con los pensamientos que está teniendo en el momento justo del auto análisis. 2. Destierre los pensamientos que contengan apreciaciones personales, acerca de nosotros mismos. Solemos estar condicionados por nuestra predisposición mental. Todas aquellas creencias que tenemos acerca de nosotros mismos, deben ser desterradas, no debe haber ningún prejuicio ni condicionamiento relacionado a nuestra conducta. Trate de actuar, en todo momento, de manera espontánea. 3. Desterrar todos los pensamientos que tengan que ver con juicios acerca de nosotros. Cuando emitimos juicios acerca de una persona, nos distanciamos de ellas, no la escuchamos ni la miramos como en realidad es, sino desde nuestra propia percepción, por lo tanto impedimos relacionarnos. 4. Responder a las vibraciones del amor al menor estímulo posible. Nuestro registro emocional, trabaja de tal manera, que si recibe un impulso determinado, generará otro impulso de la misma naturaleza, si recibe amor generará un impulso de amor, si recibe el temor generará un impulso correspondiente de temor y estará siempre actuando como un reflejo, de todo aquello que estaba recibiendo. Cada día trate de estar atento a todo lo que hable del amor, así puede ser una flor, un niño, un amanecer, una obra de arte, una pareja de enamorados, una bella pieza musical... Cuando logremos trabajar normalmente, pero a la vez, estando conscientes de nuestra responsabilidad de ser felices, en ese momento ocurrirá un cambio interno en los procesos mentales, en la calidad de las emociones e incluso en la perfección física de lo que nos rodea.
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