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La rabia es un sentimiento natural, pertenece al ser humano: tiene una lógica cuando es detonada por un obstáculo y cuando su manifestación es contenida y de duración limitada. Cada persona la expresa a su manera, pero desahogarla o reprimirla excesivamente, es desaconsejable. Si bien no es conveniente que desemboque en una agresión física, la constante represión de este sentimiento, podría a largo plazo, producir un trastorno psicosomático, afectando por ejemplo a la piel (dermatitis) o al estómago (gastritis, dolores, colitis), los dos órganos que por lo general se resienten a causa de los problemas emocionales. Es muy necesario el desahogo controlado, por tanto debe liberarse la persona civilizadamente de la rabia, porque así se obtienen beneficios físicos y también psicológicos y se mejora en forma muy notoria la relación con uno mismo y con los demás. Con los algunos consejos podrá descubrir cuánta rabia se esconde dentro suyo y aprenderá a desahogarse, sin herirse ni lastimar a los demás. Cuando sienta que la rabia sale, haciéndolo enrojecer y enfurecer y querría tener cerca alguien con quien pelear, vaya a una habitación donde nadie pueda oírlo ni verlo y haga físicamente todo aquello que desee: péguele puñetazos a un almohadón, sacuda las manos golpeando el colchón como si quisiera sacar el polvo, salte con las piernas abiertas, etc. Cuando tenga ganas de gritar de rabia, una opción es hacerlo en el automóvil con las ventanillas cerradas. Está comprobado que nadie puede oírlo, aunque conduzca en medio del tráfico. Para desahogar la rabia, también es eficaz, hacer el deporte que más le guste. Lo importante es que lo sienta divertido y lo distraiga. Esto le ayudará a descargar tensiones. Cuando tenga ganas de desahogarse con alguien, con quien haya tenido un conflicto, ubíquese frente al espejo y exprese, incluso con palabras duras, exactamente todo lo que piense sobre ese hecho. Hable con toda sinceridad y siga haciéndolo durante los días siguientes, cada vez que sienta aflojar la rabia de nuevo. Si la rabia es un estado constante, es aconsejable hacer cualquier cosa con tal de disiparla. Lo importante es que disfrute lo que haga: encontrarse con un amigo, leer, pintar, escribir, escuchar música que etc. Es fundamental que la actividad produzca mucho bienestar, para contrarrestar el estado de malestar vinculado con la rabia. En situaciones como éstas, hay un elemento que es fundamental, "la respiración". Un control efectivo sobre la respiración fortalece la concentración y contribuye a inducir estados anímicos que favorecen a su yo interno. El ser humano posee canales de entrada y salida de energía en su cuerpo. Al igual que los diferentes metales, la conducción de energía se hace a través de las extremidades, es decir, a través de los polos. El hombre posee dos manos, dos pies y su cabeza, cinco puntos a través de los cuales las energías pueden entrar y salir. Los pies nos permiten establecer contacto energético con la tierra. La cabeza nos permite conectarnos con el cielo y las manos nos permiten relacionarnos con el resto de las personas. Utilicemos estos canales para impulsar estos órganos de energía y así poder establecer lazos de amistad de una manera más plena y armoniosa.
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