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Montar a caballo puede ser una experiencia beneficiosa y placentera. Una vez dominado el arte, hay muchas y diferentes actividades entre las que se puede elegir, desde la caza hasta el concurso completo. La Equitación es una forma de ejercicio muy especial ya que requiere no sólo la fuerza y destreza física, sino también mental. Es esencial una concentración continua, pues se trata de controlar un animal que no siempre va a querer aceptar nuestras instrucciones. Hay que tener en cuenta el elemento de incertidumbre que supone la equitación. Después de todo se está relacionando con un ser vivo con sentimientos y una mente propia, no con una máquina inanimada, que siempre obedecerá sus ordenes. Hace poco que se ha empezado a apreciar la equitación, no únicamente como actividad deportiva y de placer, sino también porque actúa como terapia para aquellos que desean mejorar su coordinación, equilibrio vigilancia y concentración. Cuándo Empezar a Montar Cuanto antes empiece antes y dominara el arte de montar a caballo. Algunos padres, compran un pony y enseñan a sus hijos a montar siendo muy jóvenes, como hicieron los míos. En Inglaterra son muy populares los concursos que llevan a los niños de reata y se pueden ver niños desde los tres años en las pistas. Los niños aprenden muy deprisa jugando con los ponis de sus amigos y ésta puede ser la mejor forma de aprender, siempre que estén constantemente vigilados y lleven zapatos adecuados y cascos de Montar. Esto último es absolutamente esencial. Los mayores, harán mejor empezando en una escuela de equitación, hasta que tengan suficiente confianza y sepan manejarse solos. Dónde Empezar Aún teniendo su propio caballo, el mejor sitio para empezar es una escuela de equitación, que cuente con los caballos y ponis adecuados e instructores calificados para que los inicien por el camino correcto. Algunas personas encuentran fácil montar, mientras que para otras el aprendizaje resulta difícil. El equilibrio y la coordinación son cualidades vitales. Con una buena instrucción no se tarda mucho en dominar los principios de la equitación. Si no hubiera una buena escuela cerca, es posible aprender con el caballo o pony de otro, siempre que le enseñe una persona que sepa lo que está haciendo. En un principio es esencial que alguien le ayude a subir y empezar, así como que otra persona sujete al caballo. En animal debe ser tranquilo y sensato y no asustarse de los extraños métodos del principiante. La Escuela de Equitación Lo ideal es inscribirse en una escuela aprobada y reconocida. El profesor debe estar calificado para enseñar y ser por lo menos ayudante de instructor o tener un certificado equivalente. Si puede, elija un profesor que le de confianza y le ayude, y que se tome tiempo, para darle explicaciones completas e instrucciones claras durante las clases, que deberían incluir tanto instrucción teórica como práctica; la primera impresión de una escuela, debe ser la de un patio cuidado y llevado por un personal agradable y profesional. Casi todos los establecimientos eligen el lunes, día de descanso, después de un fin de semana atareado, así que mejor es telefonear antes de hacer planes. Mucho de los centros organizan días abiertos durante el verano, ideal para una visita. Las cuadras deben estar limpias y ventiladas sin malos olores, con todas las ventanas y puertas seguras. Los caballos y ponis deben estar herrados, sanos y contentos. Si los caballos se dejan ensillados entre clases, durante períodos muy largos, es señal de desorganización. Aunque los habrán elegido cuidadosamente, tenga cuidado al acercarse. El monturero debe estar limpio, ordenado y bien organizado, sin señales de humedad. Casi siempre los equipos se colocan bajo placas individuales, que indican el nombre el caballo, es importante que todo el equipo se vea limpio. Las hebillas y trabillas deben estar puestas y las cinchas, sudaderos y mantas secos y limpios. Instalaciones Son probablemente el factor más importante que ha de considerar, cuando escoja su escuela de equitación. Compruebe si tiene picadero cubierto para los meses de invierno y focos para las noches. El suelo de las pistas debe estar bien preparado y lo suficientemente blando, como para que el caballo no sufra en las extremidades y los jinetes al caerse. Las superficies se deben rastrillar para suavizar cualquier desnivel y regar regularmente, para reducir la cantidad de polvo que los cascos de los caballos levantan. El caballo es un animal muy noble, proporciona grandes satisfacciones, pero también requiere de muchos cuidados, siempre ha sido un compañero alegre y fiel que ha dado placer a miles de personas en todas partes, en donde este se encuentre, ya sea para ejercer un deporte o por el simple placer de andar en un bello ejemplar.
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