Relevant

A Joomla! Template for the Rest of Us

 

mod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_counter
mod_vvisit_counterToday929
mod_vvisit_counterYesterday969
mod_vvisit_counterThis Week929
mod_vvisit_counterLast Week6612
mod_vvisit_counterThis Month19710
mod_vvisit_counterLast Month30502
mod_vvisit_counterAll Days1191409

Online (20 minutes ago): 20
Your IP: 38.107.179.210
,
Today: May 21, 2012
Heridas en los Miembros de los Caballos. PDF Imprimir Correo electrónico


Valoración de los usuarios: / 4
PobreEl mejor 
Mascotas y Animales
Escrito por Mabel Hernandez   
Miércoles 27 de Mayo de 2009 12:33

Las heridas en los miembros de los caballos, son un problema. Por la tendencia que tienen a formar cicatrices exuberantes y queloides o por que puede significar el fin de la vida deportiva de un caballo. Muy a menudo nos encontramos con distintos tipos de laceraciones que pueden ir, desde pequeños raspones hasta heridas muy graves, que abarcan todos los componentes anatómicos de uno o más miembros. Una de las formas más comunes de lastimarse, es que se enganche un miembro en un alambrado. Al sentirse atrapado, el caballo empieza a tirar hasta liberarse, no importando si para lograrlo destroza su pata o mano, Nunca hay que subestimar las heridas, ya que la especie equina es muy susceptible a infecciones, por lo tanto es recomendable además de una buena asepsia de la zona afectada, el uso de antibióticos en forma preventiva y una correcta profilaxis antitetánica. El organismo del animal va a tender por sí mismo a la reparación del tejido   dañado.Lo que nosotros debemos hacer, es mediante la comprensión de ese mecanismo de reparación, ayudarlo y guiarlo para que la herida cierre lo más rápido y estéticamente posible.  Cuando nos encontramos ante un caballo con una herida grave en un miembro, lo primero que tenemos que hacer es averiguar cuánto tiempo pasó desde que se lastimó, y debemos evaluar qué tejidos están afectados. No sólo la piel se lesiona en estos casos, se puede dañar en forma parcial o total los tendones, ligamentos, vainas cenobiales, e incluso las articulaciones. Hay que evaluar el grado de contaminación e infección de la herida y fundamentalmente la irrigación del miembro, por debajo de la misma. Para esto se chequea la temperatura, que debe ser similar en ambos miembros. Se puede pinchar con una aguja, para ver si sangran los tejidos e incluso de inyectar fluoresceína endovenosa para ver si tiñe de verde la herida. Una forma práctica de evitar la desecación y retractación de los tejidos, mientras llega el veterinario, es envolver la herida con algodón embebido en una solución de iodopovidona y luego colocar una venda de descanso para sostener. Luego de verificar la correcta irrigación del miembro afectado, se procede a la limpieza y desinfección de la herida. Se comienza dando bastante ducha, para eliminar los contaminantes más grandes, y luego se lava con gasa embebida en solución de iodopovidona jabonosa, haciendo abundante espuma.  En las heridas donde hay cavidades, es de buena práctica introducir agua oxigenada con presión moderada con una jeringa, no por su efecto antiséptico, que es bastante pobre, sino por una espuma que se forma, que tiene un efecto mecánico de arrastre sobre la contaminación y a la vez oxigena la cavidades. Esto es importante ya que si la misma contiene microorganismos Anaeróbicos, como la bacteria que produce tétanos, no se permite su desarrollo. Se enjuaga bien con ducha nuevamente y se evalúa el daño a los tejidos. Caso Real Una yegua enganchó su pata derecha de un alambrado y estuvo aproximadamente doce a quince horas haciendo esfuerzos para liberarse. La yegua presentaba amplia herida desgarrada, que abarcaba las caras anteriores, media y lateral de la caña, con pérdida de piel, y los tendones extensores cortados en su totalidad. El hueso expuesto en gran medida, por suerte sin lesión aparente; debido al tiempo transcurrido no se pudo suturar la piel ni los tendones, por el grado de retractación de los tejidos. Se procedió a eliminar todo el tejido muerto y el colgajo, mediante corte con bisturí para que todos los bordes de la herida tuvieran tejido vivo y fuera lo más regular posible.  Se utilizó azúcar, rellenando todo el defecto y luego se envolvió el miembro con algodón y vendas auto adherentes. La utilidad del azúcar en este tipo de heridas de sorprendente. Favorece la cicatrización por su efecto bactericida, al crear un medio de alta densidad de “roba” el agua a las bacterias, no permitiendo que se desarrollen y favorece la multiplicación de los fibroblastos, células implicadas en el proceso de cicatrización. Otra ventaja, es económica y esta al alcance de la mano en cualquier circunstancia. Sé le aplicó una dosis de vacuna antitetánica, se estableció un tratamiento de antibióticos combinado, de penicilina más gentamicina por tiempo prolongado, debido al gran riesgo de infección ósea que había, al estar el gran metatarsiano expuesto.  Se indicó también la aplicación de anti-inflamatorios durante diez días. La terapia indica que el vendaje debe cambiarse cada 24 horas, lo que en la práctica es imposible. Lo que se hace entonces es lo siguiente: mientras el vendaje no se baje, ni se rompa, no se toca, caso contrario, se cambia; no importa que pasen varios días, ni que haya olor desagradable.  El vendaje por si solo, es beneficioso, protege la herida de la contaminación externa, mantiene una mayor concentración de dióxido de carbono, lo que favorece la cicatrización; ejercer cierta presión, reprime en cierto modo, la formación de tejido  excesivo, tan común en este tipo de heridas en los miembros de los caballos.


 


Mas Artículos:


Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Sitios Favoritos


Online Marketing
Add blog to our blog directory
Author registration