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El camello tiene su origen en Asia y África del Norte. Se caracteriza por su gran joroba en la espalda, que según la variedad pueden tener una o dos jorobas, y por vivir en los grandes desiertos. Estas jorobas son indispensables para poder vivir y soportar la dura vida en el desierto, ya que en estas se almacena gran cantidad de grasa para ser utilizada en todo momento. Por esta razón, el camello puede pasar muchos días sin comer y sin beber. Hay en varios colores, los más populares son de color marrón, pero también hay blancos y negros. En algunos lugares se hicieron cruzas especiales para conseguir camellos de varios colores. Tienen unas orejas pequeñas y provistas de pelo para evitar que se les meta arena dentro del canal auditivo, igualmente tienen muy buena audición. Al contrario de lo que las personas creen, el camello no tiene agua en sus jorobas. Almacenan solamente grasa, y al almacenarlas en un solo lugar se evita la eliminación de agua por todo el cuerpo. Así, el camello utiliza muy poca agua. Cuando se utiliza toda la grasa de la joroba, ésta se encoje y cae flojamente hacia un costado. Luego de comer, beber y descansar unos días, la joroba vuelve a su estado normal. Otra característica muy interesante, son sus patas adaptadas para caminar por la arena sin ningún tipo de problema y poder soportar grandes pesos sobre su cuerpo. Son animales tranquilos y muy sociables, pero si se sienten amenazados no dudarán en reaccionar pegando patadas o escupiendo grandes cantidades de saliva. En el desierto son utilizados como medio de transporte principalmente, pero también los utilizan para dar espectáculos y para consumir su carne, leche y piel. Su alimentación se basa en hierbas y frutos, pero cuando se encuentra en el desierto se puede alimentar de cualquier hierba o cactus que encuentre en el camino. Su reproducción no es muy fácil, y solamente tienen una cría cada dos años. El tiempo de gestación es de algo más de un año y tiene una sola cría. La cría que es amamantada por su madre, permanece junto a ella hasta los cinco años de edad. El promedio de vida de un camello es de unos 40 años, pero para el trabajo sólo se los utiliza hasta los 25 años.
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