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El adiestramiento del perro es una buena forma de acercarnos a él y compartir momentos juntos. La violencia jamás resulta efectiva para educarlo, sólo crea un perro temeroso y sufrido. Lo mejor es utilizar el razonamiento, ser bondadoso con los premios y pasarla bien junto a su perro. La mejor forma de adiestrar es bajo la confianza y un respeto mutuos. A la hora de adiestrar al perro, hay que tener en cuenta de que cada perro tiene su propia personalidad, sin importar la raza, por lo que el tiempo de adiestramiento necesario variará para cada uno de ellos. Hay que tener en cuenta que los perros necesitan compañía y estímulos mentales y físicos para alcanzar su potencial, responden a las recompensas y desarrollan malas costumbres cuando se aburren. Los perros necesitan que se les estimule constantemente cuando se los está adiestrando. Las golosinas, los juguetes, el contacto físico y las alabanzas verbales son premios muy eficaces. Para utilizar los premios, como las galletas, hay que tenerlos guardados en la palma de la mano y dárselo desde allí. Las recompensas físicas son importantes, da muy buenos resultados acariciar con la palma de la mano abierta todo su tronco, no es conveniente acariciar su cabeza para premiarlo porque es un gesto de dominio. También se lo puede incentivar con juguetes, preste atención a cuál es su juguete favorito. Cada perro tiene sus preferencias personales sobre golosinas y juguetes. Lo mejor es observar el comportamiento de su perro y averiguar que es lo que más le gusta y después dárselo como premio solo cuando se porte bien. La comida sirve para la mayoría de perros, pero otros pueden preferir los juguetes. En las sesiones de adiestramiento, guarde los premios en una bolsa para sacarlos cuando convenga. Para darle una orden ya sea con la mano o con la voz, el perro tiene que estar mirándolo de frente. Hay que premiar al perro en cuanto cumpla una orden. Al principio es bueno combinar comida con felicitaciones verbales. Después es mejor darle menos comida y más festejos con la vos y con el tacto. Algunos castigos para tener en cuenta son, el aislamiento, si su perro desobedece, un buena forma de castigarlo es aislarlo de la actividad familiar. Es un castigo adecuado, porque la mayoría de los perros aprecian la compañía humana. Este aislamiento sólo debe durar pocos minutos, y debe ser seguido inmediatamente por un reposo en calma. Una buena forma es utilizar palabras duras, una orden verbal, unida al inesperado y desagradable aunque inofensivo chorro de una pistola de agua, es un modo eficaz de reñir al perro si desobedece. Solo hay que reñir al perro en el momento en que está haciendo alguna desobediencia. Enfadarse con él más tarde no hará más que confundirlo.
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