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La glándula tiroides se localiza en la mitad inferior del cuello, justo debajo de la manzana de Adán y delante de la tráquea. Su función básica es producir dos hormonas, la tiroxina y la tryodotironina que ayudan a regular el metabolismo, todo aumento de ellas acelera los procesos bioquímico que dan energía al organismo, y estimula el crecimiento y la regeneración de los tejidos, toda disminución frena dichos procesos. A su vez, la tiroides está subordinada a la glándula hipófisis, que al segregar tirotropina estimula su funcionamiento. Los trastornos tiroideos pueden consistir en un aumento de tamaño de la glándula y el consiguiente abultamiento del cuello (bocio), una escasa actividad de la glándula (hipotiroidismo9, o bien, el desequilibrio contrario (hipertiroidismo). Cuando se debe a una insuficiencia de yodo en la alimentación se denomina bocio endémico, padecimiento actualmente raro. Sin embargo, también puede tratarse de un tumor, en raras ocasiones canceroso. Por extraño que parezca, las estadísticas señalan que la incidencia de cáncer tiroideo es menor entre las personas expuestas a la radiación de las plantas nucleares, a diferencia de lo que ocurre con la leucemia. El hipotiroidismo, es un trastorno caracterizado por la insuficiencia de hormonas tiroideas. Aunque puede manifestarse a cualquier edad y entre miembros de cualquier sexo, con relativa frecuencia es congénito. Los recién nacidos que lo padecen deben recibir un tratamiento oportuno con hormonas para evitar una temible enfermedad, el cretinismo. Para prevenir este padecimiento es muy importante practicar un análisis sanguíneo a todos los recién nacidos. Cuando el hipotiroidismo no es congénito, sus síntomas suelen avanzar poco a poco y pasar inadvertidos al principio. Es común subir de peso y volverse hipersensible al frío, la frecuencia cardiaca disminuye y el enfermo presenta cierta lentitud mental y letargo, en algunos casos llega a dormir de 14 a 16 horas al día. El cabello puede perderse y caerse, y la cara hincharse de manera característica, síntoma conocido como mixedema. Entre las causas del hipotiroidismo está la extirpación quirúrgica o la destrucción de la glándula tiroides con yodo radiactivo como tratamiento contra el hipertiroidismo. Una deficiencia grave de yodo en la alimentación también puede provocar hipotiroidismo. Sin embargo, su causa más frecuente parece ser una alteración autoinmune, el sistema inmunológico del organismo ataca y destruye la glándula como si ésta fuera un cuerpo extraño. El hipertiroidismo es la enfermedad opuesta al hipotiroidismo, es decir, la secreción excesiva de hormonas tiroideas, lo que acelera el metabolismo del cuerpo. Los enfermos suelen tener un apetito voraz, pero por mucho que coman, tienden a bajar de peso. También es posible que se sientan nerviosos y acaloradas, que les tiemblen las manos y tengan palpitaciones y una sudoración excesiva. La forma más común de hipertiroidismo es la tirotoxicosis o enfermedad de Graves, que además de las alteraciones metabólicas suele acompañarse de bocio y exoftalmía (ojos saltones).
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