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Las úlceras bucales pueden aparecer en cualquier parte de la mucosa que reviste el interior de la boca e incluso en la lengua. Se trata de llagas superficiales y dolorosas, de forma redonda u ovalada y generalmente de tono grisáceo con bordes amarillentos. Con frecuencia se forman sin razón aparente, y no hay acuerdo sobre su causa, algunos investigadores las atribuyen a un estreptococo, y otros a un virus. Sin embargo, los médicos coinciden en que ciertos factores pueden favorecer su aparición, una alergia, deficiencias alimentarias, desequilibrios hormonales, el estrés, un cepilladlo dental vigoroso y ciertos medicamentos como la aspirina. En ocasiones, los primeros ataques de fuego o fiebre intestinal no se limitan a los labios, sino que la erupción de ampollas se extiende al interior de la boca, donde puede favorecer la aparición de úlceras herpéticas. No obstante, los ataques posteriores tienden a afectar únicamente los labios. Si las úlceras se acompañan de un estado de debilidad general, hay que procurarse suficiente descanso y asegurarse de llevar una dieta que incluya todos los nutrientes necesarios, en ciertos casos es recomendable recurrir, con el consejo del médico, a un complemento de vitaminas y minerales. Para descartar la posibilidad de que las úlceras sean síntoma de una intolerancia al gluten, el médico puede prescribir un régimen sin gluten durante una semana. Para aliviar las molestias se recomienda enjuagarse la boca varias veces al día con una taza de agua tibia a la que se hayan añadido dos o tres gotas de aceite esencial de limón, árbol de té, manzanilla o hinojo. En la mayoría de los casos, las úlceras bucales sanan sin tratamiento al cabo de unas dos semanas, mientras tanto, algunos medicamentos de uso difundido pueden aliviar las molestias. Los enjuagues y las pastillas a base de benzocaína ayudan a mitigar le dolor y a mantener la boca limpia. Hay que evitar los platos condimentados o picantes. Si una úlcera o cualquier otra lesión de la boca no desaparece después de dos semanas, o reaparece intermitentemente, hay que acudir al médico sin tardanza, ya que podría tratarse de una primera señal de cáncer.
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