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Dice una antigua frase que "el hombre es infiel por naturaleza". Lo cierto es que si bien la infidelidad no es exclusiva del género masculino, suelen ser ellos los que cometen los primeros deslices y lo hacen con más frecuencia. El eterno problema de la infidelidad es ciertamente melindroso, pero apasionante, cuando queremos entender porqué la mayoría de los hombres son infieles. La infidelidad parece no sólo surgir por un problema de incomodidad, desagravio o tedio, sino también por motivos no del todo aclarado. Incluso muchos hombres que se han declarado infieles, dijeron que se llevan realmente bien con su esposa y reconocen la infidelidad como una salida a la rutina. Sin embargo, esto no es casi ya que este tipo de argumentación parece poco consistente, porque si es el aburrimiento la causa principal, el hombre no volvería corriendo a los brazos de su mujer, luego de haber sido infiel. Muchos estudiosos del tema han intentado explicar la infidelidad desde un punto de vista social y psicológico, en donde se muestra al hombre como un ser dedicado a mostrar siempre su hombría y como consecuencia, capaz de satisfacer a muchas mujeres. Por su parte la mujer ha vivido siempre bajo el halo de la virginidad como un tesoro, que se entrega sólo por amor, ya que es la manera de sentir la aprobación de la sociedad en la que vive. La sociedad occidental parece darles ciertos guiños a la infidelidad masculina, y de paso condenar estrepitosamente a la mujer infiel. Por esta y otras cuestiones es que el hombre se ve más libre en su accionar. “tirar una cana al aire, de vez en cuando" es visto por el conjunto social, como algo no muy bueno, pero tolerable. La misma sociedad muestra a las mujeres como una especie de seductora incorregible, a la búsqueda de romper matrimonios por el simple placer de hacerlo. Además de las cuestiones sociales, científicos ingleses aseguran que existen razones biológicas que empujan al hombre hacer más desleal que la mujer. Desde esta perspectiva, la clave estaría simplemente en los niveles de testosterona, por ende echémosle la culpa a la testosterona. De acuerdo con investigaciones realizadas las concentraciones bajas de hormona masculina, estimula la fidelidad mientras que las altas cantidades de testosterona en sangre, es un índice de alta posibilidad de que el hombre sea infiel. Científicos británicos descubrieron que los hombres que viven en familias organizadas y son hogareños, tienen los niveles de testosterona mucho más bajos que los solteros. Para llegar a esta conclusión facultativos estudiaron a unos 60 hombres y determinaron que los puntos máximos de testosterona, se presentan por las mañanas y luego disminuye. Sin embargo la disminución es más notable en los casados, que en los solteros. Por otra parte la paternidad parece ser un vínculo para la fidelidad: los hombres con hijos mostraron niveles de testosterona muy bajos, en relación con los hombres que aún no son padres. Incluso se determinó que los padres muy devotos de sus hijos presentan concentraciones muy bajas de hormonas masculinas. También investigaciones realizadas en este aspecto, aseguran que cuando más un hombre vive en familia, menos ganas tiene de ser infiel. Por su parte los hombres con altos niveles de testosterona, rehuyen a las responsabilidades maritales y muestran actitudes de infidelidad, mucho más elevadas, no obstante algunas voces se levantaron en contra de estos estudios y manifestaron que son razones sólo machistas, para justificar la infidelidad masculina.
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