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Ingredientes: dos discos de pionono de 26 cm o sí prefiere dos discos finitos de bizcochuelo, de igual diámetro, medio litro de leche, 180 gramos de azúcar, 30 gramos de manteca, dos yemas, una cucharada panzona de almidón de maíz, zumo de un limón grande, cascara rallada de un limón, media taza de crema, media cucharada de esencia, 400 gramos de queso, 14 gramos de gelatina insípida, un tercio de taza de agua fría, dos claras, un kilo de frutillas limpias y fileteadas, una taza de azúcar molida y azúcar impalpable. Utensilios: olla, batidor de alambre, cuchara de madera, bols, exprimidor, rallador, batidora eléctrica, papel de manteca, molde desarmable de 26 cm, espátula, taza, fuente para servir. Preparación: forrar el molde con un disco de papel manteca de igual tamaño. Poner encima un disco de pionono o bizcochuelo del mismo diámetro. Reservar. Colocar dentro de una olla el medio litro de leche, los 180 gramos de azúcar, los 30 gramos de manteca, las yemas y el almidón. Mezclar con batidor. Llevar al fuego, revolver sin parar, dejar hervir hasta que espese sin formar grumos. Verter en un bol, revolver cada tanto para que al enfriarse no se forme nata en la superficie. Revolver la crema, pero un poco nada más, agregarla, una vez fría, en crema hecha anteriormente. Mezclar bien. Sumar la esencia, la cascara y el zumo del limón. Seguir batiendo, mientras se pone la crema de queso. Sumergir el polvo de gelatina en el agua, llevarla a fuego suave para disolverla. Incorporar en crema hecha anteriormente. Batir las claras a punto de nieve. Agregar sobre crema anterior, mezclar suavemente con el batidor de alambre. De esta manera se obtiene como resultado una crema bien esponjosa. Verter sobre el molde forrado. Pegarle el otro disco de pionono, colocar dentro de una heladera durante todo un día. Poner las frutillas dentro del cuenco y espolvorearlas con el azúcar. Tapar, dejándolas en un lugar fresco. Sacar el molde y, con ayuda de una cuchilla no dentada, despegar los costados para sacar la torta del molde donde la preparó. Invertirla encima de una fuente para servir. Despegar la base del molde, así como el papel que quedó adherido. Desparramar el azúcar impalpable sobre la torta y simplemente cortar, servir cada porción bañada con pedazos de frutillas azucaradas, con parte del juguito que soltaron. Es ideal como postre delicioso para después de comer.
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