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Ingredientes: 150 gramos de chocolate, dos cucharadas de agua, 150 gramos de manteca blanda, 150 gramos de azúcar, cuatro yemas, 50 gramos de harina leudante, cinco claras, una pisca de sal. Para el relleno: un frasco de cerezas en almíbar de 400 gramos, una cucharada de fécula de maíz, una copita de kirsch, 300 gramos de crema de leche, tres cucharadas de azúcar impalpable tamizada. Preparación: enmantecar y enharinar el molde. Rallar el chocolate, ponerlo en una ollita, agregarle el agua y revolver con cuchara de madera sobre fuego suave hasta que se funda. Dejar entibiar. Poner la manteca en un bol con el azúcar y batir hasta que esté cremosa. Agregar las yemas, de a una por vez, batiendo bien después de cada adición. Unirle la harina leudante y revolver. Mezclar luego con el batido de chocolate derretido. Reservar. Batir las claras con la sal a punto de nieve bien firme. Agregar un tercio de las claras batidas a nieve a la mezcla de chocolate, a fin de ablandar la preparación. Unir el resto de claras y mezclar con movimientos envolventes para que resulte una mezcla esponjosa. Verter en el molde. Colocar el molde en el estante central del horno precalentado, graduado a moderado. Cocinar la torta de 40 a 45 minutos. Una vez que la torta esté cocida, apagar el horno y correr la torta hacia la boca del mismo, pero sin sacarla todavía. Dejar descansar allí 5 minutos más, aproximadamente. Quitar el aro lateral del molde y dejar la torta quieta 15 más fuera del horno. Recién entonces despegar la base con una espátula, deslizar a una rejilla y dejarla enfriar. Colar las cerezas. Verter 150 ml del almíbar en una cacerola. Colocar sólo una cucharada en un bol y agregarle la fécula. Mezclar hasta obtener una pasta. Sumar esta pasta al almíbar que quedó en la cacerola y revolver sobre el fuego con un batidor, hasta que hierva y espese. Retirar, verter en un bol y enfriar. Agregarle la mitad del kirsch al almíbar espesado y frío. Colocar luego la crema de leche y el azúcar impalpable tamizado en un bol y batirla hasta que esté espesa como chantillí. Medir un cuarto de taza del almíbar que quedó en el frasco de las cerezas. Mezclar entonces la mitad restante del kirsch. Cortar la torta horizontalmente en dos capas. Rociarla luego con el almíbar liquido. Colocar la base de la torta en la fuente donde se va a servir. Poner la crema chantillí en una manga con boquilla rizada y trazar sobre la base 3 o 4 círculos concéntricos. Sacarle el carozo a las cerezas. Rellenar los espacios con las cerezas escurridas. Extender sobre el relleno, el almíbar de cerezas espeso. Poner la tapa que retiro a la torta. Con una espátula, cubrir la superficie con una capa finita de chantillí.
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