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Ingredientes: dos kilos de mejillones, una cebolla, unas ramitas de perejil, una cucharada de pimienta en grano, una hoja de laurel, una taza de vino blanco seco, un frasco de 200 gramos de champiñones al natural, 100 gramos de manteca, dos cucharadas de harina, 250 ml de crema de leche, sal, un cuarto kilo de camarones pelados, ocho galletitas de agua. Materiales: cuchillo filoso, cacerola, sartén, colador grande, bol, cuchara, tabla de picar, palote, taza de un cuarto litro o medidor, exprimidor de cítricos, cazuelas chicas o una cazuela grande. Preparación: raspar los mejillones con un cuchillo filoso para quitarles las adherencias calcáreas. Poner en un colador y lavarlos bajo el chorro de agua fría. Sacarle la piel a la cebolla y cortarla en pedazos de gran tamaño. Colocar los mejillones en una olla con la cebolla, el perejil, la pimienta en grano, el laurel y el vino. Tapar, llevar a fuego vivo hasta que se abran y dejar hervir dos minutos. Escurrir los mejillones y descartar los que hayan quedado cerrados. Con ayuda de una cuchara o tenedor retirar los mejillones de las valvas donde están adheridos y reservarlos hasta el momento de hacer la salsa. Colar el líquido de cocción que quedó en la cacerola y medir una taza. Si no alcanza, completar con agua. Escurrir los champiñones y reservar el líquido del frasco. Luego cortarlos en finas tajadas verticales. Derretir en una sartén 50 gramos de manteca y saltear en ella lasa tajadas de champiñones. Espolvorear los champiñones con la harina y mezclar rápido. Agregar de golpe la taza de líquido de cocción reservada y mezclar constantemente hasta que la preparación hierva y espese. Incorporar los mejillones reservados. Agregar la crema de leche y dejar hervir despacio dos minutos. Si la salsa estuviera espesa, alivianarla con el líquido de los champiñones. Agregarle sal. Distribuir la mezcla en cazuelitas no demasiado profundas, o en una cazuela grande. Cubrir la superficie de cada una con un montoncito de camarones. Aplastar las galletitas de agua con un palote hasta pulverizarlas. Espolvorear con las galletitas las cazuelas y rociar con la manteca restante derretida. Gratinar en horno bien caliente y servir.
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