|
La planta de cebolla pertenece a la familia de las liliáceas. A partir del bulbo, crecen uno o varios tallos sin hojas y que terminan en un racimo de pequeñas flores verdosas. La parte comestible de las cebollas, es un bulbo. Todas las variedades de cebolla contienen un glucósido, un jugo volátil picante que le da su aroma y sabor, y es lo que nos hace llorar cuando la cortamos), una hormona vegetal similar a la insulina, grandes cantidades de vitamina C, y sales minerales. Posee propiedades antisépticas (de limpieza y desinfección externa), especialmente cuando se la combina con ajo y jugo de limón, diuréticas (ayuda al trabajo renal y facilita el proceso urinario), antiespasmódicas y combate lombrices y gusanos parásitos. Una dosis diaria colabora en la prevención de toses y resfríos. Además, estimula la circulación sanguínea, purifica la sangre y es beneficiosa en casos de presión arterial. Preparada en tintura, se utiliza como digestivo. En decocción, es eficaz contra el estreñimiento. Puede emplearse en compresas para las hemorroides, o en infusiones para aplicar sobre callos. Cortada en rodajas, se aspira su jugo para detener hemorragias nasales. También puede frotarse una cebolla cruda, cortada, sobre las picaduras de abejas. Rallada cruda y mezclada con puré de papas, ayuda a combatir la diarrea. Se puede preparar una infusión para eliminar callos, hervir una cebolla cruda, cortada en rodajas, en un vaso de vinagre. Colar la infusión y, cuando esté tibia, exprimir la pulpa de la cebolla hasta obtener todo el jugo. Preparar compresas con trozos de gasa y aplicar sobre la zona afectada. Para preparar una tintura antiparasitaria, se cortan rodajas de una cebolla grande y se colocan dentro de un bol con un cuarto de litro de agua. Dejar en reposo toda la noche. Colar el líquido, exprimir la cebolla y reunir todo el jugo, y se bebe en ayunas. Para aliviar la tos y el resfrío, cortar una cebolla en rodajas y hervirla con una taza de leche con abundante miel, tomar la infusión caliente antes de acostarse. Para preparar una tintura digestiva y diurética, triturar 100 gramos de cebolla, sin desperdiciar el jugo, y colocarla dentro de un frasco de vidrio, con 100 gramos de alcohol de 90°. Dejar reposar 24 horas y filtrar, guardar bien tapado, y tomar una cucharadita antes de las comidas. También sirve contra las verrugas de la piel, se ahueca una cebolla grande, y se la rellena con sal y se la tapa con la parte de la cebolla que se cortó. Se aplica el jugo obtenido sobre las verrugas con un pincel fino varias veces cada noche.
|