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La alimentación influye de manera positiva o negativa sobre el estado de ánimo. Saber cuáles son las comidas que elevan la producción de serotonina, (neurotransmisor que se encuentra en varias regiones del sistema nervioso central y que tiene que ver con el estado de ánimo) es una técnica eficaz para combatir altibajos emocionales.
Conocer qué alimentos son mejores para conservar la vitalidad y el buen carácter, todos los días, no es la única solución para mantener el equilibrio emocional. Esto debe darse en combinación con la aceptación de determinados requisitos que nos enseñarán a conocer cómo funciona nuestro organismo, dándole la comida que necesita (y no más) y protegiéndolo de trastornos digestivos. Un tema que es importante considerar, sobre todo en épocas en que la vida se vive a un ritmo acelerado, muchas preocupaciones o emociones negativas no se calman dándole al cuerpo una sobredosis de comida. Esto no es bueno desde ningún punto de vista, en primer lugar, porque nos olvidamos que los alimentos sólo se necesitan para proporcionar energía y en segundo lugar porque la incorporación de sustancias nocivas produce desequilibrios difíciles de sobrellevar. Los Tres enemigos del Buen Ánimo. 1. Estrés. Los altos niveles de estrés, generados por situaciones límites o presiones, provocan en el individuo una sensación de ansiedad muy fuerte, que lleva a que la persona ingiera azúcares en exceso. Esto se debe a que el estrés consume las reservas que el cerebro tiene de serotonina, un neurotransmisor que está estrechamente relacionado con la sensación de saciedad, calma y bienestar emocional. 2. Falta de energía Este es otro de los factores que pueden generar malhumor o irritabilidad. Lo que ocurre es que la persona siente mucho cansancio y en consecuencia realiza todas sus actividades con dificultad. A pesar de que los alimentos nos proporcionan energía, no todos lo hacen de la misma manera. En este sentido, los hidratos de carbono, de absorción rápida (que se encuentran por ejemplo en las golosinas, el azúcar y los productos refinados) liberan la energía dentro del organismo de manera inmediata, consumiéndose rápidamente y volviendo a la situación anterior. En cambio, existe otro grupo de alimentos que, al ingresar al organismo, liberan la energía de manera paulatina, por lo que ésta puede ser aprovechada en las diversas actividades a lo largo de todo el día. Conocidos como carbohidratos de absorción lenta, no sólo benefician el rendimiento, sino que ejercen una notable influencia sobre los neurotransmisores, por lo que estimulan un estado de ánimo positivo. 3. Alto consumo de proteínas. Los neurotransmisores que son los que se encargan de mantener el equilibrio emocional, están controlados por distintos mecanismos internos. No obstante el consumo de determinados alimentos, influye sobre esa sustancia química, de manera positiva o negativa, dependiendo de lo que se ingiera. En este sentido las proteínas favorecen la producción de dopamina, un neurotransmisor relacionado con la capacidad de mantenerse activo y con buen humor. Sin embargo, si se ingieren proteínas en exceso, se generan sentimientos de irritabilidad, mientras que si se ingieren dosis muy bajas, se tiende hacia un estado depresivo. A diferencia de las proteínas, los hidratos de carbono incrementan el nivel de absorción de triptófano, un aminoácido fundamental para la síntesis de serotonina (el neurotransmisor que provoca la sensación de tranquilidad y relax).
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