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La ortiga pertenece a la familia de las urticáceas. Es una planta perenne que puede alcanzar de medio a un metro de altura. Tiene raíces fuertes y rastreras, tallos fuertes, simples, erectos y de coloración verde pálida. Sus hojas son grandes, de forma oval lanceolada, con bordes serrados y provistos de pelos urticantes al tacto con la piel. Se pueden utilizar las ramas jóvenes y las raíces, tanto frescas como secas. Sus semillas son utilizadas en preparaciones medicinales y para el engorde de ganado equino. Los usos de la ortiga son conocidos desde la Antigüedad. El médico griego Dioscórides enumeró una serie de aplicaciones de sus hojas y de su jugo. Los romanos la empleaban golpeándose con ramas y hojas de ortiga para entrar en calor. Esta práctica la realizaban solados y gladiadores antes de enfrentarse en un combate. La ortiga tiene excelentes propiedades diuréticas y depurativas por lo que está indicada para las artritis y la gota. Se emplea en casos de hemorroides, y es benéfica para le funcionamiento renal y hepático. Externamente, tiene efectos antialergénicos y astringentes. También se utiliza para combatir la caspa y la caída del cabello. Además, previene hemorragias y aumenta la producción de leche materna. Investigaciones recientes han mostrado su calor en el tratamiento de inflamación benigna de próstata. La ortiga es muy rica en vitaminas, minerales y clorofila, por lo que se transforma en un excelente alimento, especialmente indicado para combatir la anemia. Puede utilizarse como polvo para condimentar ensaladas y sopas, a las que agrega un sabor picante y salado. En este caso, basta picar y desmenuzar hojas bien secas. También puede consumirse como hortaliza, pueden mezclarse los gajos y hojas tiernas en ensaladas, o cocinarlos de diversas formas (hervidos, fritos). En este caso su sabor es similar al de la espinaca. Se puede prepara una infusión para la artritis, hirviendo una taza con agua y dejando en infusión tres cucharaditas de hojas de ortiga durante cinco minutos. Filtrar y endulzar con miel. Esta infusión se emplea también contra la rinitis alérgica (alergia respiratoria al polen o al polvo). También se puede preparar un jarabe para hemorroides, limpiando 3 kilos de hojas frescas y tiernas de ortiga. Colocarlas en una olla sin agua y calentarlas al fuego durante un minuto. Dejar enfriara y revolverlas un poco. Ponerlas en una servilleta fina y retorcerlas para extraerles todo el jugo. Mezclar el jugo con una cantidad de miel y guardar en un recipiente de vidrio. Tomar el jarabe en copitas, sin excederse de 75 gramos diarios.
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